POEMAS A MI NIÑA

DULCE ANUNCIO
En una cálida mañana de otoño,
sentí en mi vientre un aletear de gorriones,
un suave murmullo que quería ser grito,
un anuncio que en los cielos estaba escrito.

En mi alma estallaron mil tiernos cantos,
y me envolvió una dulce fragancia,
de hierbas y flores recién brotadas.
Y lo supe antes de que me lo dijeran:
¡Mi vientre brotaría en primavera!


las manitas de mi hija


Manitas suaves y dulces,
manitas inmaculadas,
cuantas caricias tú tienes
entre los dedos guardadas.

Manitas pequeñas y tiernas
que nerviosas mi rostro agarran,
para disipar una pena
o enjugar una lágrima.

Manitas que cuando crezcan
sigan siendo inmaculadas,
para vestir al desnudo
y al enfermo curar las llagas.

Manitas que sepan unirse
implorando a Dios su guarda,
buscando en El, el consuelo,
la guía y la dulce calma.

Manitas que cuando se vuelvan
con el paso de los años,
deformes y arrugadas,
sepan acariciar a un niño
y sembrar una esperanza.





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